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El nuevo arsenal de Xiaomi: La potencia compacta del Xiaomi 14 y la versatilidad de la Redmi Pad SE 2

Meses después de hacer ruido en China, Xiaomi por fin aterrizó en nuestro mercado con su celular de gama alta. La estrategia de la marca para este año resulta bastante curiosa si miramos atrás. En 2023, nos trajeron el Xiaomi 13 y el 13 Pro con diferencias muy marcadas no solo en el tamaño, sino en las cámaras, para luego rematar con el imponente Xiaomi 13 Ultra. Ahora, le dieron una vuelta a la dinámica. El Xiaomi 14 y su hermano Pro comparten la gran mayoría de sus especificaciones técnicas, diferenciándose apenas en la batería y la diagonal de la pantalla.

Por el momento, a nuestra región solo va a llegar la versión más “compacta”, acompañando a un ambicioso Xiaomi 14 Ultra que entra al ruedo para pelear frente a frente contra pesos pesados como el iPhone 15 Pro Max, el Honor Magic6 Pro o el Galaxy S24 Ultra. Tras usar el Xiaomi 14 como mi equipo principal durante un par de semanas, hay varios detalles interesantes que repasar de este dispositivo, así como de las nuevas sorpresas que la marca tiene para la gama de entrada.

Un monstruo de bolsillo

De entrada, estamos ante un celular que no escatima en potencia. Viene equipado con el procesador Snapdragon 8 Gen 3, respaldado por 12 GB de memoria RAM LPDDR5X y opciones de almacenamiento rápido UFS 4.0 de 256 o 512 GB. Todo este hardware le da vida a una pantalla AMOLED C8 de 6,36 pulgadas con resolución de 2.670 x 1.200 píxeles. El panel cuenta con una tasa de refresco adaptativa LTPO que va de 1 a 120 Hz, alcanzando un brillo típico de 1.000 nits y unos impresionantes 3.000 nits en su pico máximo.

En el apartado fotográfico, la configuración es sumamente robusta. Su cámara frontal es de 32 Mpx (f/2.0), mientras que el módulo trasero está protagonizado por un trío de sensores de 50 Mpx: un lente principal con apertura f/1.6 y estabilización óptica (OIS), un gran angular (f/2.2) y un telefoto de 3,2x (f/2.0, también con OIS). Para mantener todo esto encendido, le integraron una batería de 4.610 mAh que soporta carga rápida por cable de 90 W, inalámbrica de 50 W e incluso carga reversible. A nivel de software, el equipo corre con Android 14 bajo la nueva capa HyperOS, sin dejar de lado características esenciales como WiFi 7, Bluetooth 5.4, conectividad NFC, certificación IP68 y un lector de huellas óptico bajo la pantalla. Todo empacado en un cuerpo que pesa apenas 193 gramos.

Diseño continuista, pero sumamente cómodo

Pasando al aspecto físico, la verdad es que el equipo no se despega mucho de lo que vimos en la generación pasada. El módulo de las cámaras ahora es bastante más prominente, pero mantiene esa línea estética que tanto gustó en los Xiaomi 13. Hablamos de una parte trasera de cristal con bordes curvos que empatan perfecto con unos laterales de aluminio planos. Eso sí, la unidad verde brillante que probamos es un imán absoluto para las huellas dactilares. Es muy probable que termines limpiándolo a cada rato con la manga del buzo si eres de los que prefiere tener el celular impecable.

Por donde se le mire, es un equipo premium y su tamaño lo hace increíblemente cómodo para manejar con una sola mano. Un detalle que se agradece bastante es que en la caja viene incluida una funda de TPU de excelente calidad y, a diferencia de las típicas transparentes que se ponen amarillas con el tiempo, esta es de un tono gris opaco. Es una jugada que ya habíamos visto en lanzamientos recientes como el Redmi Note 13 Pro+ y funciona de maravilla para disimular la suciedad.

Si este estilo no te convence, siempre puedes comprarle otra carcasa más adelante o usar el celular sin protección. Un dato curioso es que, si dejas el teléfono bocarriba sobre una mesa con la funda puesta, no va a tambalearse en absoluto. El bloque de cámaras es tan ancho que le da una estabilidad total. Además, la carcasa queda casi al ras del cristal de los lentes, sin dejar ese milímetro de margen que suelen tener otras marcas para proteger los sensores.

La familia crece: llega la Redmi Pad SE 2

Mientras Xiaomi acomoda sus fichas en la gama premium, no descuida el segmento más económico. Recientemente lanzaron en China la Redmi Pad SE 2, una tablet asequible que llega con un rediseño pensado para quienes buscan algo más compacto. Si recordamos el modelo de primera generación lanzado en 2023, venía con un panel de 11 pulgadas. Esta nueva versión se encoge un poco para ofrecer una pantalla de 9,7 pulgadas, manteniendo una fluidez envidiable gracias a su tasa de refresco de 120 Hz. El panel alcanza picos de brillo de 600 nits, tiene una resolución de 2048 x 1280 píxeles y maneja un formato de 16:10.

Bajo el capó, le apostaron al Snapdragon 6s Gen 2 4G, un procesador de 6 nanómetros presentado a finales de 2025 que Qualcomm asegura es un verdadero salto de calidad frente a su antecesor. Le acompañan 6 GB de RAM LPDDR4X y 128 GB de almacenamiento interno UFS 2.2. Por si fuera poco, incluye una ranura para tarjetas TF que permite expandir la memoria hasta en 2 TB.

Batería de sobra a un precio rompedor

Físicamente, la Redmi Pad SE 2 presume de un cuerpo unibody totalmente metálico, con un diseño continuo que le da un aire de dispositivo insignia. Lo más llamativo de todo el paquete es que, a pesar de haber reducido su tamaño, lograron meterle una batería de 7.600 mAh. Según las cifras del fabricante, esta capacidad es suficiente para garantizar hasta 15 horas continuas de reproducción de video con una sola carga.

El dispositivo se complementa con un sistema de doble altavoz, múltiples funciones de software enfocadas en la protección visual y una única cámara en la parte trasera. Por ahora, se lanzó en el mercado chino con una etiqueta de precio de 1.099 yuanes, lo que al cambio vienen siendo unos 161 dólares. Todo apunta a que veremos un lanzamiento a nivel global muy pronto, aunque la marca todavía no ha confirmado fechas exactas de llegada para nuestra región.

NEGOCIOS

El Google Pixel 10 Pro y la inteligencia artificial al volante: un vistazo al nuevo celular y sus mejoras de software

Este año Google decidió volver a adelantársele a Apple y a sus futuros iPhone 17, y la verdad es que esta vez la jugada les salió bastante bien. A diferencia del afán que vimos el año pasado con el Pixel 9, que llegó al mercado con un sistema operativo viejo, acá los de Mountain View sí hicieron la tarea completa al estrenar el equipo directamente con Android 16. En un segmento donde el software y la inteligencia artificial son el plato fuerte, esta estrategia resulta totalmente ganadora.

Los nuevos Pixel son una declaración de intenciones clara frente a la competencia. Sin embargo, como ya es costumbre con esta línea de teléfonos, uno siente que le sigue faltando un centavo para el peso si hablamos de ser el referente absoluto y el Android perfecto. Es un celular muy agradable para el uso diario, de eso no hay duda, pero Google ha permitido que la IA sea la verdadera protagonista y la que marque la gran diferencia, dejando el hardware bruto un poco en segundo plano.

Un motor potente y un diseño conocido

Si miramos debajo del capó, el Pixel 10 Pro viene armado hasta los dientes. Físicamente es un celular de 207 gramos con unas dimensiones de 152,8 por 72 por 8,6 milímetros, protegido por un cristal Gorilla Glass Victus 2 y con certificación IP68 para resistir el agua y el polvo. El cerebro de esta máquina es el procesador Google Tensor G5, que trabaja de la mano con el chip de seguridad Titan M2. A esto se le suman 16 GB de memoria RAM y unas opciones de almacenamiento para todos los gustos, arrancando en 128 GB y llegando hasta 1 TB.

La pantalla OLED de 6,3 pulgadas es un espectáculo visual. Tiene una resolución de 2.856 por 1.280 píxeles, logrando una densidad de 495 PPP. Se trata de un panel LTPO que ajusta su tasa de refresco entre 1 y 120 Hz, con un brillo pico brutal de 3.300 nits. Todo el sistema es alimentado por una batería de 4.870 mAh que soporta carga por cable de 30 W y tecnología inalámbrica Qi2 de 15 W. En temas de conectividad no le falta absolutamente nada: viene con Wi-Fi 7, 5G, Bluetooth 6, NFC, Ultra-Wideband y un sistema de posicionamiento integral que incluye GPS, GLONASS, Galileo y GNSS. Y algo que da mucha tranquilidad a largo plazo son sus garantizados siete años de actualizaciones de sistema.

Hablar del diseño del Pixel 10 Pro es hablar del Pixel 9 Pro. Puede que para algunos no suene tan emocionante, pero si nos enfocamos en las sensaciones que da al tenerlo en la mano, es un gran halago. Ya habíamos comentado antes que estos equipos se sienten muy parecidos a los iPhone 15 Pro en cuanto a la experiencia premium, aunque los módulos de las cámaras sean como el agua y el aceite. El panel es plano, con unos bordes que se curvan apenas lo necesario para que el agarre sea súper cómodo. Es como manejar un carro deportivo de lujo por una autopista a 120 kilómetros por hora; tienes una máquina de altísima precisión a tu disposición. Al final del día lo más seguro es que le terminemos poniendo un estuche para protegerlo, y las fundas oficiales de Google siguen dando la talla, compitiendo de tú a tú con las opciones de Apple.

Cámaras que cumplen con la promesa

El apartado fotográfico mantiene una configuración bastante robusta para quienes buscan versatilidad. El módulo trasero incorpora un lente principal de 50 megapíxeles con apertura f/1.68, un gran angular de 48 megapíxeles (f/1.7) y un teleobjetivo 5x también de 48 megapíxeles (f/2.8), todos apoyados por un sensor LDAF para un enfoque preciso. Si lo tuyo son las selfies o el contenido frontal, la cámara de 42 megapíxeles (f/2.2) hace un trabajo impecable.

Mejoras clave en la experiencia musical

Más allá del hardware, el ecosistema de los Pixel sigue puliendo sus detalles a través de actualizaciones de software, y una de las novedades más recientes le devuelve la vida a una función muy querida de la aplicación “Está sonando” (Now Playing). Para los que no están muy familiarizados, esta herramienta usa una base de datos interna en el celular para identificar canciones sin necesidad de internet, lo cual es vital para cuidar la privacidad y ahorrar un buen porcentaje de batería. El problema es que este reconocimiento sin conexión tiene sus límites lógicos. Como la base de datos solo guarda las pistas más populares del momento, muchas veces se le escapan esas canciones menos comerciales o un poco más raras.

Ahí es donde entra a salvar la patria el botón de búsqueda manual. Esta opción inicia una consulta directamente en la nube que es capaz de identificar prácticamente cualquier cosa que esté sonando en el ambiente. La versión más reciente de la aplicación vuelve a poner este botón directamente en la pantalla de bloqueo justo después de que el equipo no logra reconocer el tema de forma automática. Es un detalle pequeño, pero marca una diferencia enorme para los amantes de descubrir nueva música en su día a día.

Fuera de este cambio, la actualización parece estar mucho más enfocada en correcciones de fondo que en lanzar un montón de funciones nuevas a la vez. Se espera que esta versión llegue a todos los dispositivos Pixel compatibles a lo largo de los próximos días, demostrando cómo un buen soporte de software puede seguir enriqueciendo la experiencia de un equipo que ya de por sí apunta a lo más alto.

NEGOCIOS

El regreso triunfal de OPPO: un gigante tecnológico y una joya compacta que no piden permiso

OPPO no estaba muerta, simplemente estaba cogiendo impulso. Después de ese tremendo dolor de cabeza legal con Nokia que impidió la llegada de los Find X6 y X7 a esta parte del mundo, la marca china demostró que tiene con qué dar la pelea. El lanzamiento del Find X8 Pro fue ese rayo de esperanza que el mercado necesitaba, pero finalizando el 2025, la llegada de su nueva línea de celulares confirma una sola cosa: volvieron para quedarse y están sacando la artillería pesada.

El OPPO Find X9 Pro y la obsesión por tenerlo todo

Si alguien se preguntaba cuánta tecnología se le puede meter a un celular hoy en día, la respuesta de OPPO fue un rotundo “toda”. El Find X9 Pro es un equipo brutal, un verdadero “celular total” que viene equipado con lo mejorcito del panorama actual. Hay muchas cosas que llaman la atención, empezando por su sorpresivo cambio de diseño. Las marcas chinas rara vez mantienen una continuidad visual y esta no es la excepción. Atrás quedaron esos módulos de cámara redondos y gigantescos que todo el mundo estaba copiando; ahora la tendencia apunta a módulos cuadrados, un poco más discretos, y OPPO se subió de inmediato a ese bus.

Este es un equipo robusto, marcando 224 gramos en la báscula, y sus dimensiones de 161,2 por 76,4 y 8,2 milímetros de grosor dejan claro que no es un aparato para manos pequeñas. Ese tamaño tiene una justificación tremenda: una batería absurda de 7.500 mAh que, francamente, se lleva todos los aplausos y define la experiencia del usuario. El sistema se alimenta con una carga rápida de 80 W, carga inalámbrica de 50 W y ofrece carga inversa de 10 W.

Debajo del capó las cosas no bajan de nivel. Encontramos un procesador MediaTek Dimensity 9500 acompañado de 16 GB de memoria RAM LPDDR5X y 512 GB de almacenamiento, corriendo sobre ColorOS 16 basado en Android 16. Todo este motor le da vida a una pantalla AMOLED LTPO de 6,78 pulgadas que va de 1 a 120 Hz, con resolución de 2.772 x 1.272 píxeles y una densidad de 450 ppp. Su manejo de la luz es impecable, arrancando con un brillo típico de 800 nits, un modo de alto brillo de 1.800 nits y un pico máximo que alcanza unos impresionantes 3.600 nits, sumado a un PWM de 2.160 Hz para cuidar la vista.

Para rematar este paquete súper premium, el equipo cuenta con conectividad 5G Dual SIM, Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, NFC y una suite completa de geolocalización. La resistencia está garantizada con certificación IP69 y una protección contra caídas avalada por SGS por cinco años, además de integrar un lector de huellas ultrasónico que vuela.

La apuesta fotográfica del hermano mayor

El apartado de cámaras del X9 Pro es de otro nivel, pensado para los más exigentes. Cuenta con un sensor principal de 50 megapíxeles con apertura f/1.5 y estabilización óptica, acompañado de un gran angular también de 50 megapíxeles (f/2.0) y una cámara ‘True Color’ f/2.4. La verdadera estrella es ese lente telefoto de 200 megapíxeles con zoom óptico de 3x, apertura f/2.1 y estabilización óptica. Para los puristas de la fotografía, existe un kit de teleconvertidor que se vende por separado y es una maravilla, aunque tiene sus detalles que no a todo el mundo le van a cuadrar. La cámara frontal mantiene el estándar alto con sus 50 megapíxeles.

Reno 15 Pro Mini: tamaño pequeño, cero sacrificios

Justo cuando pensábamos que la marca solo estaba apostando por los formatos gigantes, aparece el Oppo Reno 15 Pro Mini para cambiar la conversación. Lo primero que salta a la vista es cómo la pantalla aprovecha cada milímetro disponible con agresividad. Los biseles son súper delgados, los bordes tienen una curva suave y el formato se siente perfecto y plano en la mano. Son 6,32 pulgadas que lo hacen muy compacto, pero para nada incómodo. Incluso si tienes manos pequeñas, vas a poder alcanzar cualquier rincón de la pantalla sin hacer malabares.

Nuestra unidad de prueba venía en un tono marrón cacao mate que transmite una sensación de lujo bastante particular. Se siente costoso, casi indulgente, recordando al tacto del cuero o a esos chocolates carísimos que uno ve en las tiendas de los aeropuertos. A esto le ayuda muchísimo su peso ligero de apenas 187 gramos, que pasa sin problema la prueba de sostenerlo con el dedo meñique. Puedes pasar horas deslizando la pantalla con una sola mano sin que termine pidiendo auxilio.

Luces y sombras de un panel brillante

OPPO supo jugar con la ilusión de amplitud y le funcionó perfecto. Esa pantalla AMOLED de resolución 1.5K hace gran parte del trabajo pesado. Cuenta con una tasa de refresco adaptativa de 120 Hz que hace que todo se mueva con una fluidez envidiable. Sobre el papel, que no sea un panel LTPO podría verse como un error imperdonable para esta gama, pero en el uso diario la verdad es que ni se nota la diferencia.

El manejo del brillo está muy bien logrado. En interiores se ve cómodamente vívido y al aire libre empuja lo suficiente para seguir siendo útil. El contenido en plataformas de streaming se ve nítido y con mucha fuerza, donde el soporte para HDR10+ marca una diferencia notable en el contraste y las luces altas. Hay un detalle molesto, eso sí, y es que el cristal es bastante reflectante. En una tarde particularmente soleada en Lonavala, me tocó buscar algo de sombra urgente solo para poder ver bien qué estaba pasando en la pantalla. Al menos la durabilidad está asegurada con Gorilla Glass 7i, sumado al soporte para usarlo con la pantalla salpicada de agua o usando guantes.

Lo que le faltó para la perfección

No todo es color de rosa en el formato compacto. El lector de huellas óptico es rápido y preciso, nadie lo niega, pero le falta esa respuesta inmediata y contundente que sí tienen los sensores ultrasónicos de los celulares de gama más alta de la marca, como los de la serie X9. Es el típico caso en el que no te das cuenta de lo que te falta hasta que te acostumbras a algo mejor. Los motores de vibración también me dejaron esperando un poco más. No es que sean malos, simplemente no están sincronizados con la calidad general del celular, restándole un poquito a esa experiencia premium.

Cámaras que no le envidian nada a nadie

La marca definitivamente no quiso irse por el camino fácil con el Reno 15 Pro Mini y le metió un sistema de tres cámaras muy serio. Estamos hablando de un sensor principal Samsung HP5 de 200 megapíxeles, un ultra gran angular de 50 y un telefoto JN5 de 50 megapíxeles con zoom óptico de 3.5x. La cámara frontal mantiene la coherencia con otro sensor JN5 de 50 megapíxeles.

Es exactamente el tipo de configuración que uno espera de un celular insignia que no acepta recortes. Y la verdad es que en la práctica cumple con esa promesa. Teniendo sobre la mesa equipos de Apple, Google y OnePlus, me sorprendí a mí mismo agarrando el OPPO muchas más veces de las que imaginé. Es un celular en el que es fácil confiar. Las fotos salen nítidas, llenas de detalles y, lo más importante, con colores súper precisos, logrando resultados increíbles sin tener que esforzarse demasiado por impresionar.