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Vivo no está comiendo cuento en 2026: el monstruoso X200 Pro y la sorpresa de la serie S60

Vivo tiene entre ceja y ceja comerse la gama alta este año, y el fierro con el que planean hacerlo en pleno 2026 es el X200 Pro. Este bicho tiene unas especificaciones de primera línea y un equilibrio que, la verdad, me dejó bastante tramado. Uno le echa gafa a la parte trasera y de una sabe que esa cámara no está de adorno; lo chistoso es que ni siquiera necesita el apellido “Ultra” para plantarle cara a los más duros del mercado (aunque los chismes ya apuntan a que el X200 Ultra viene en camino). Pero ojo, que la marca no solo está apostando por la fotografía de altos vuelos; por ahí ya asoma la serie S60 para los que buscan batería para rato. Hablemos de cómo se viene la mano con estas dos propuestas.

Lo que esconde la bestia: Especificaciones del X200 Pro

Para que nos hagamos una idea de lo que estamos hablando, este equipo no escatima en hardware.

Característica Detalle
Dimensiones y peso 162,4 x 76 x 8,2 mm
Pantalla 6,78 pulgadas, Full HD+, LTPO 120 Hz, 4.500 nits (pico), Calibración ZEISS
Procesador MediaTek Dimensity 9400
Memoria 16 GB RAM LPDDR5X / 512 GB Almacenamiento UFS 4.0
Batería 6.000 mAh, carga rápida 90W, inalámbrica 30W
Cámaras Principal 50 MP OIS f/1.57, Periscópica 200 MP f/2.67, Ultra gran angular 50 MP. Frontal 32 MP
Software Android 15 (capa de Vivo) con 4 años de actualizaciones
Conectividad WiFi 6E/7, 5G SA/NSA, Bluetooth 5.4

De los renders a la mano: un cambio del cielo a la tierra

No me voy a poner con rodeos: cuando vi los primeros renders del X200 Pro, me pareció un celular más del montón, cero atractivo. Pero la película cambia por completo cuando lo tienes en la mano. El color gris se veía medio soso en fotos, pero en persona aguanta muchísimo. Sí, de pronto un tono más oscuro para que no charoleara tanto con la luz hubiera sido el toque ideal, pero el acabado es de puro caché. Queda en un punto medio rarísimo entre brillante y mate, y lo mejor es que casi no se le pegan las huellas. La botonera es firme, no baila, y se siente como un equipo súper premium. Te podrá gustar o no su diseño, pero de que tiene personalidad, la tiene, y esto no es algo que todos los teléfonos pueden decir.

Eso sí, el módulo de las cámaras me parece un despropósito. Teniendo en cuenta que este modelo “apenas” trae tres lentes y ninguno es de una pulgada, se pasaron de piña con el tamaño. Hay otros celulares que logran disimular mucho mejor ese bulto con sensores parecidos. Sobresale tanto que, al agarrar el teléfono como uno lo hace normalmente, el dedo índice termina siempre estorbando ahí. Yo entiendo que a las marcas les gusta sacar pecho, pero en el día a día es cero práctico. Menos mal en la caja viene una funda que nivela la vuelta.

Pantalla que encandila y un sonido a medias

Dándole la vuelta al equipo, nos topamos con el paisaje habitual de la gama alta actual: un panel con una curva ligerita (que no estorba ni genera toques fantasma), de 6,78 pulgadas y un brillo pico de unos absurdos 4.500 nits. ¿El lunar? La resolución se quedó en Full HD+. Que sí, que para la mayoría eso basta y sobra, pero si me vas a cobrar casi 1.300 euros (un platal al cambio), yo exijo lo mejor de lo mejor. Al menos se pusieron la diez con el cuidado visual; tiene un PWM Dimming altísimo de 2160 Hz y ajusta la calibración a punta de IA para que no se te cansen los ojos si vives pegado a la pantalla.

Por el lado del sonido, me quedó debiendo. Cacharreándolo me di cuenta de que, sobre todo al escuchar notas de voz, le falta cuerpo, los graves brillan por su ausencia y se nota una distorsión ahí toda rara, como si les hubiera faltado afinar esa parte.

El motor: MediaTek le respira en la nuca a la competencia

Donde este fierro saca las garras es en el rendimiento. Ese MediaTek Dimensity 9400 se ha consolidado como uno de mis procesadores favoritos en este 2026. Se le para en la raya sin miedo a los grandes del barrio.

Celular Procesador
Vivo X200 Pro MediaTek Dimensity 9400
Realme GT7 Pro Qualcomm Snapdragon 8 Elite
OPPO Find X8 Pro MediaTek Dimensity 9400
Samsung Galaxy S24 Ultra Qualcomm Snapdragon 8 Gen 3
iPhone 16 Pro Max Apple A18 Pro

En los benchmarks el Qualcomm le saca ventaja, obvio, pero a la hora del té, en el uso real, la diferencia es nula. Te puedes pegar unas viciadas de horas con los juegos más pesados y el rendimiento sostenido es una barbaridad.

El as bajo la manga: La brutalidad de la serie S60

Ahora, si creían que Vivo solo estaba botando la casa por la ventana con la cámara del X200 Pro, pónganle cuidado a lo que se viene a finales de este mes de mayo con la gama S. Ya hay detalles oficiales de la nueva serie S60 (que incluye el S60 normal, el S60e y suena fuerte un S60 Pro Mini), y parece que entendieron que hay un nicho gigante buscando practicidad pura y dura.

A diferencia del panel curvo del X200 Pro, acá se van por pantallas planas y le meten un lector de huellas ultrasónico que es un balazo: desbloquea el equipo en 0,1 segundos y registra tu huella en apenas un segundo. Pero el verdadero gancho ciego es la batería. Les van a zampar una pila de 7.200 mAh, que es una salvajada absoluta, acompañada de carga rápida de 90W. Además, vienen con todos los juguetes: parlantes estéreo, motor de vibración lineal de eje X, puerto infrarrojo y certificación IP68/IP69 para que aguanten agua y polvo como un tanque de guerra.

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El rey de Android se pone a dieta, pero arreglarlo te puede sacar un ojo de la cara

Bueno, llegó la hora cero. Este es uno de esos análisis que de verdad marcan el año. El Samsung Galaxy S25 Ultra se planta otra vez con ganas de llevarse la corona en el ecosistema Android y, cómo no, de darle pelea de frente al iPhone 16 Pro Max. La movida aquí es clara y bastante continuista: si el modelo anterior ya era un fierro y a la gente le tramó, para qué ponerse a inventar el agua tibia. Lo que hicieron fue pulir esa base tan brava que dejó el S24 Ultra, metiéndole inteligencia artificial hasta por los ojos, para sacarle al mercado un equipo que va a poner a babear a los que buscan lo más top de la gama alta.

Hablando a calzón quitado, el que se mete con un S25 Ultra sabe a lo que va y no hay discusión que valga: le gustan los teléfonos gigantes. Sigue siendo un panelazo de 6,9 pulgadas, con resolución Quad HD+ sobre una pantalla AMOLED LTPO que corre a 120 Hz, resguardada por ese cristal Gorilla Glass Armor 2. Todo empacado en un diseño rectangular de más de 16 centímetros de alto. Pero la marca hizo la tarea con las dimensiones. Este bicho bajó a 218 gramos, frente a los 233 del año pasado, y además es un poco más delgado. Y uno dirá, ¿esa vaina en serio se nota? Sí. Tampoco es que sea una pluma, no nos digamos mentiras, pero mantener los mismos materiales premium, el S-Pen integrado, la protección IP68 y una batería de 5.000 mAh con carga rápida de 45W, logrando bajarle el peso, es un camello que toca reconocerles.

Bajo el capó, esto es una bestia. Viene con el procesador Qualcomm Snapdragon 8 Elite, 12 GB de RAM fijos y opciones de almacenamiento que van desde los 256 GB hasta una tera. El módulo de cámaras sigue siendo grosero en el buen sentido: un sensor principal de 200 MP con estabilización óptica, acompañado de un telefoto de 50 MP con zoom óptico 5x, otro de 10 MP con zoom 3x y un ultra gran angular de 50 MP. En el frente, te defiendes con 12 MP. Todo esto corriendo sobre Android 15 con la capa de One UI 7 y volando en conectividad con WiFi 7 y 5G.

Pero aquí viene el baldado de agua fría, el detalle que a uno casi nunca le cuentan cuando está desembolsando el billete.

Siempre hemos tenido esa idea en la cabeza de que los teléfonos de Samsung, al darte a veces especificaciones más brutales o mejores funciones por una plata similar a la de un iPhone, son la opción sensata, la que rinde más. Uno asume por inercia que también van a ser más baratos de arreglar. Pues resulta que reparar uno de estos juguetes te puede salir hasta un 60% más caro que cuadrar un teléfono de la manzana, incluso si los tienes asegurados.

Según unos datos recientes que soltó Insuranceopedia, la cuestión es que meter un Samsung por el seguro de Samsung Care+ te significa un golpe de entre 100 y 120 dólares por reparación. En la otra esquina, el chistecito con Apple Care+ ronda los 75 dólares. El abismo entre los dos precios radica en que los de Cupertino manejan tarifas de servicio fijas, entonces tú ya sabes a lo que vas y no te llevas sorpresas. Samsung, por su lado, maneja un modelo de precios variable que depende directamente del equipo y de qué tan grave fue el porrazo.

Obviamente hay que mirar esto con lupa y no tragar entero. Promediar los costos de Samsung es un poco tramposo porque ellos tienen en su catálogo esos bichos ultra premium como la línea Z Fold. Esos teléfonos plegables son un complique de reparar por la cantidad de componentes complejos que traen, y eso naturalmente dispara los promedios hacia arriba. Sumado a eso, los costos del seguro y la mano de obra varían muchísimo dependiendo de si estás en Bogotá, en Madrid o en Nueva York. Al final del día, tener lo mejor de la tecnología en el bolsillo tiene un costo oculto; este Galaxy S25 Ultra es una máquina tremenda que roza la perfección técnica, pero piénsalo dos veces antes de dar papaya y dejar que se te vaya de jeta contra el piso.

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El nuevo arsenal de Xiaomi: La potencia compacta del Xiaomi 14 y la versatilidad de la Redmi Pad SE 2

Meses después de hacer ruido en China, Xiaomi por fin aterrizó en nuestro mercado con su celular de gama alta. La estrategia de la marca para este año resulta bastante curiosa si miramos atrás. En 2023, nos trajeron el Xiaomi 13 y el 13 Pro con diferencias muy marcadas no solo en el tamaño, sino en las cámaras, para luego rematar con el imponente Xiaomi 13 Ultra. Ahora, le dieron una vuelta a la dinámica. El Xiaomi 14 y su hermano Pro comparten la gran mayoría de sus especificaciones técnicas, diferenciándose apenas en la batería y la diagonal de la pantalla.

Por el momento, a nuestra región solo va a llegar la versión más “compacta”, acompañando a un ambicioso Xiaomi 14 Ultra que entra al ruedo para pelear frente a frente contra pesos pesados como el iPhone 15 Pro Max, el Honor Magic6 Pro o el Galaxy S24 Ultra. Tras usar el Xiaomi 14 como mi equipo principal durante un par de semanas, hay varios detalles interesantes que repasar de este dispositivo, así como de las nuevas sorpresas que la marca tiene para la gama de entrada.

Un monstruo de bolsillo

De entrada, estamos ante un celular que no escatima en potencia. Viene equipado con el procesador Snapdragon 8 Gen 3, respaldado por 12 GB de memoria RAM LPDDR5X y opciones de almacenamiento rápido UFS 4.0 de 256 o 512 GB. Todo este hardware le da vida a una pantalla AMOLED C8 de 6,36 pulgadas con resolución de 2.670 x 1.200 píxeles. El panel cuenta con una tasa de refresco adaptativa LTPO que va de 1 a 120 Hz, alcanzando un brillo típico de 1.000 nits y unos impresionantes 3.000 nits en su pico máximo.

En el apartado fotográfico, la configuración es sumamente robusta. Su cámara frontal es de 32 Mpx (f/2.0), mientras que el módulo trasero está protagonizado por un trío de sensores de 50 Mpx: un lente principal con apertura f/1.6 y estabilización óptica (OIS), un gran angular (f/2.2) y un telefoto de 3,2x (f/2.0, también con OIS). Para mantener todo esto encendido, le integraron una batería de 4.610 mAh que soporta carga rápida por cable de 90 W, inalámbrica de 50 W e incluso carga reversible. A nivel de software, el equipo corre con Android 14 bajo la nueva capa HyperOS, sin dejar de lado características esenciales como WiFi 7, Bluetooth 5.4, conectividad NFC, certificación IP68 y un lector de huellas óptico bajo la pantalla. Todo empacado en un cuerpo que pesa apenas 193 gramos.

Diseño continuista, pero sumamente cómodo

Pasando al aspecto físico, la verdad es que el equipo no se despega mucho de lo que vimos en la generación pasada. El módulo de las cámaras ahora es bastante más prominente, pero mantiene esa línea estética que tanto gustó en los Xiaomi 13. Hablamos de una parte trasera de cristal con bordes curvos que empatan perfecto con unos laterales de aluminio planos. Eso sí, la unidad verde brillante que probamos es un imán absoluto para las huellas dactilares. Es muy probable que termines limpiándolo a cada rato con la manga del buzo si eres de los que prefiere tener el celular impecable.

Por donde se le mire, es un equipo premium y su tamaño lo hace increíblemente cómodo para manejar con una sola mano. Un detalle que se agradece bastante es que en la caja viene incluida una funda de TPU de excelente calidad y, a diferencia de las típicas transparentes que se ponen amarillas con el tiempo, esta es de un tono gris opaco. Es una jugada que ya habíamos visto en lanzamientos recientes como el Redmi Note 13 Pro+ y funciona de maravilla para disimular la suciedad.

Si este estilo no te convence, siempre puedes comprarle otra carcasa más adelante o usar el celular sin protección. Un dato curioso es que, si dejas el teléfono bocarriba sobre una mesa con la funda puesta, no va a tambalearse en absoluto. El bloque de cámaras es tan ancho que le da una estabilidad total. Además, la carcasa queda casi al ras del cristal de los lentes, sin dejar ese milímetro de margen que suelen tener otras marcas para proteger los sensores.

La familia crece: llega la Redmi Pad SE 2

Mientras Xiaomi acomoda sus fichas en la gama premium, no descuida el segmento más económico. Recientemente lanzaron en China la Redmi Pad SE 2, una tablet asequible que llega con un rediseño pensado para quienes buscan algo más compacto. Si recordamos el modelo de primera generación lanzado en 2023, venía con un panel de 11 pulgadas. Esta nueva versión se encoge un poco para ofrecer una pantalla de 9,7 pulgadas, manteniendo una fluidez envidiable gracias a su tasa de refresco de 120 Hz. El panel alcanza picos de brillo de 600 nits, tiene una resolución de 2048 x 1280 píxeles y maneja un formato de 16:10.

Bajo el capó, le apostaron al Snapdragon 6s Gen 2 4G, un procesador de 6 nanómetros presentado a finales de 2025 que Qualcomm asegura es un verdadero salto de calidad frente a su antecesor. Le acompañan 6 GB de RAM LPDDR4X y 128 GB de almacenamiento interno UFS 2.2. Por si fuera poco, incluye una ranura para tarjetas TF que permite expandir la memoria hasta en 2 TB.

Batería de sobra a un precio rompedor

Físicamente, la Redmi Pad SE 2 presume de un cuerpo unibody totalmente metálico, con un diseño continuo que le da un aire de dispositivo insignia. Lo más llamativo de todo el paquete es que, a pesar de haber reducido su tamaño, lograron meterle una batería de 7.600 mAh. Según las cifras del fabricante, esta capacidad es suficiente para garantizar hasta 15 horas continuas de reproducción de video con una sola carga.

El dispositivo se complementa con un sistema de doble altavoz, múltiples funciones de software enfocadas en la protección visual y una única cámara en la parte trasera. Por ahora, se lanzó en el mercado chino con una etiqueta de precio de 1.099 yuanes, lo que al cambio vienen siendo unos 161 dólares. Todo apunta a que veremos un lanzamiento a nivel global muy pronto, aunque la marca todavía no ha confirmado fechas exactas de llegada para nuestra región.

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La nueva estrategia de Apple: del celular económico a la exclusiva línea Ultra

Apple acaba de cerrar un trimestre extraordinario que la ubicó como el mayor vendedor a nivel mundial, un logro impulsado por la enorme acogida que han tenido los iPhone 11 en el mercado. A pesar de este éxito comercial indiscutible, la compañía cedió terreno frente a Huawei, perdiendo el segundo puesto en la lista de marcas que más celulares vendieron durante 2019. Para recuperar esa posición y dominar todos los rincones de la industria, la empresa de Cupertino está ejecutando un plan de negocio a dos puntas. Por un lado, apuestan fuerte por dispositivos de bajo costo para atraer nuevos usuarios; por el otro, preparan una nueva categoría de lujo que superará los límites de todo lo que ofrecen actualmente.

El regreso a los diseños clásicos

Para impulsar el volumen de ventas, las filtraciones más recientes indican que el gigante tecnológico está a punto de lanzar un nuevo teléfono económico. La estrategia consiste en reciclar el chasis del iPhone 8, un modelo que salió al mercado hace un par de años, logrando así un recorte drástico en los costos de producción. En el sector se debate si este dispositivo llegará a las vitrinas con el nombre de iPhone SE 2 o iPhone 9, aunque esta última opción es la que ha ganado más peso en las semanas recientes. Su lanzamiento estaría programado para marzo, durante el primer trimestre del año. Una movida inusual que rompería la vieja costumbre de la marca de presentar sus equipos exclusivamente en otoño.

Potencia interna con recortes precisos

Diferentes analistas han coincidido en varios detalles técnicos sobre este futuro celular, cuyo precio de entrada rondaría los 399 dólares. Se espera que cuente con una pantalla de 4,7 pulgadas y marque el regreso del tradicional botón físico de inicio. Esto significa que Apple dejaría por fuera el sistema de reconocimiento facial (FaceID) y el módulo de cámara doble para mantener el precio bajo. Sin embargo, el cerebro del equipo será de última generación. Incorporará el potente procesador A13 Bionic, exactamente el mismo que utilizan los iPhone 11, respaldado por 3 GB de memoria RAM. Llegaría en configuraciones de 64 GB y 128 GB de almacenamiento, disponible en colores gris espacial, plateado y rojo. La ambición es tan grande que planean fabricar hasta 30 millones de unidades en una primera fase.

La puerta de entrada a los computadores

Esta misma agresividad en los precios ya se hizo evidente en otras áreas de la empresa. Apenas la semana pasada presentaron el MacBook Neo, un computador portátil de 599 dólares que cuenta con un descuento adicional para el sector educativo, dejándolo en tan solo 499 dólares. Toda esta planeación refleja la visión del director ejecutivo, Tim Cook. Su objetivo es abarcar el espectro completo del mercado ofreciendo múltiples niveles de precio, desde los bolsillos más ajustados hasta los presupuestos ilimitados. Es aquí donde entra en juego una nueva y misteriosa gama superior a la actual categoría Pro.

El salto hacia el extremo lujo

De acuerdo con un reporte de Mark Gurman, reconocido analista de Bloomberg, Apple trabaja en una familia de productos de altísima gama que llevaría el apellido “Ultra”. Este nombre no es ajeno a la marca, ya que lo utilizan en sus procesadores más costosos, en el Apple Watch y en CarPlay. Esta nueva línea no buscará reemplazar a los equipos premium que ya existen, como el iPhone Pro o el MacBook Pro, sino que se ubicará un escalón por encima de ellos. Por supuesto, todos estos dispositivos tendrán un precio premium incluso en sus configuraciones más básicas.

Plegables, pantallas táctiles y audífonos con visión

Entre los grandes protagonistas de esta categoría estaría el iPhone Fold, el esperado celular plegable de Apple, que saldría al mercado con un precio inicial cercano a los 2.000 dólares. A este lanzamiento se sumarían unos AirPods de nueva generación equipados con cámaras de visión computacional. Esta tecnología le permitiría al asistente inteligente Siri procesar datos visuales del entorno para potenciar sus funciones de inteligencia artificial. Finalmente, la compañía presentaría un MacBook con pantalla táctil bajo esta misma sombrilla Ultra. Este computador conviviría pacíficamente con la actual línea portátil, pero sería más costoso que los modelos recién anunciados con procesadores M5 Pro y M5 Max, cuyo precio arranca en los 3.599 dólares. En los pasillos de Cupertino también se discute actualmente la viabilidad de fabricar un iPad plegable y una versión Ultra del iMac, consolidando un catálogo diseñado para no dejar ningún frente descuidado.