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El regreso triunfal de OPPO: un gigante tecnológico y una joya compacta que no piden permiso

OPPO no estaba muerta, simplemente estaba cogiendo impulso. Después de ese tremendo dolor de cabeza legal con Nokia que impidió la llegada de los Find X6 y X7 a esta parte del mundo, la marca china demostró que tiene con qué dar la pelea. El lanzamiento del Find X8 Pro fue ese rayo de esperanza que el mercado necesitaba, pero finalizando el 2025, la llegada de su nueva línea de celulares confirma una sola cosa: volvieron para quedarse y están sacando la artillería pesada.

El OPPO Find X9 Pro y la obsesión por tenerlo todo

Si alguien se preguntaba cuánta tecnología se le puede meter a un celular hoy en día, la respuesta de OPPO fue un rotundo “toda”. El Find X9 Pro es un equipo brutal, un verdadero “celular total” que viene equipado con lo mejorcito del panorama actual. Hay muchas cosas que llaman la atención, empezando por su sorpresivo cambio de diseño. Las marcas chinas rara vez mantienen una continuidad visual y esta no es la excepción. Atrás quedaron esos módulos de cámara redondos y gigantescos que todo el mundo estaba copiando; ahora la tendencia apunta a módulos cuadrados, un poco más discretos, y OPPO se subió de inmediato a ese bus.

Este es un equipo robusto, marcando 224 gramos en la báscula, y sus dimensiones de 161,2 por 76,4 y 8,2 milímetros de grosor dejan claro que no es un aparato para manos pequeñas. Ese tamaño tiene una justificación tremenda: una batería absurda de 7.500 mAh que, francamente, se lleva todos los aplausos y define la experiencia del usuario. El sistema se alimenta con una carga rápida de 80 W, carga inalámbrica de 50 W y ofrece carga inversa de 10 W.

Debajo del capó las cosas no bajan de nivel. Encontramos un procesador MediaTek Dimensity 9500 acompañado de 16 GB de memoria RAM LPDDR5X y 512 GB de almacenamiento, corriendo sobre ColorOS 16 basado en Android 16. Todo este motor le da vida a una pantalla AMOLED LTPO de 6,78 pulgadas que va de 1 a 120 Hz, con resolución de 2.772 x 1.272 píxeles y una densidad de 450 ppp. Su manejo de la luz es impecable, arrancando con un brillo típico de 800 nits, un modo de alto brillo de 1.800 nits y un pico máximo que alcanza unos impresionantes 3.600 nits, sumado a un PWM de 2.160 Hz para cuidar la vista.

Para rematar este paquete súper premium, el equipo cuenta con conectividad 5G Dual SIM, Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, NFC y una suite completa de geolocalización. La resistencia está garantizada con certificación IP69 y una protección contra caídas avalada por SGS por cinco años, además de integrar un lector de huellas ultrasónico que vuela.

La apuesta fotográfica del hermano mayor

El apartado de cámaras del X9 Pro es de otro nivel, pensado para los más exigentes. Cuenta con un sensor principal de 50 megapíxeles con apertura f/1.5 y estabilización óptica, acompañado de un gran angular también de 50 megapíxeles (f/2.0) y una cámara ‘True Color’ f/2.4. La verdadera estrella es ese lente telefoto de 200 megapíxeles con zoom óptico de 3x, apertura f/2.1 y estabilización óptica. Para los puristas de la fotografía, existe un kit de teleconvertidor que se vende por separado y es una maravilla, aunque tiene sus detalles que no a todo el mundo le van a cuadrar. La cámara frontal mantiene el estándar alto con sus 50 megapíxeles.

Reno 15 Pro Mini: tamaño pequeño, cero sacrificios

Justo cuando pensábamos que la marca solo estaba apostando por los formatos gigantes, aparece el Oppo Reno 15 Pro Mini para cambiar la conversación. Lo primero que salta a la vista es cómo la pantalla aprovecha cada milímetro disponible con agresividad. Los biseles son súper delgados, los bordes tienen una curva suave y el formato se siente perfecto y plano en la mano. Son 6,32 pulgadas que lo hacen muy compacto, pero para nada incómodo. Incluso si tienes manos pequeñas, vas a poder alcanzar cualquier rincón de la pantalla sin hacer malabares.

Nuestra unidad de prueba venía en un tono marrón cacao mate que transmite una sensación de lujo bastante particular. Se siente costoso, casi indulgente, recordando al tacto del cuero o a esos chocolates carísimos que uno ve en las tiendas de los aeropuertos. A esto le ayuda muchísimo su peso ligero de apenas 187 gramos, que pasa sin problema la prueba de sostenerlo con el dedo meñique. Puedes pasar horas deslizando la pantalla con una sola mano sin que termine pidiendo auxilio.

Luces y sombras de un panel brillante

OPPO supo jugar con la ilusión de amplitud y le funcionó perfecto. Esa pantalla AMOLED de resolución 1.5K hace gran parte del trabajo pesado. Cuenta con una tasa de refresco adaptativa de 120 Hz que hace que todo se mueva con una fluidez envidiable. Sobre el papel, que no sea un panel LTPO podría verse como un error imperdonable para esta gama, pero en el uso diario la verdad es que ni se nota la diferencia.

El manejo del brillo está muy bien logrado. En interiores se ve cómodamente vívido y al aire libre empuja lo suficiente para seguir siendo útil. El contenido en plataformas de streaming se ve nítido y con mucha fuerza, donde el soporte para HDR10+ marca una diferencia notable en el contraste y las luces altas. Hay un detalle molesto, eso sí, y es que el cristal es bastante reflectante. En una tarde particularmente soleada en Lonavala, me tocó buscar algo de sombra urgente solo para poder ver bien qué estaba pasando en la pantalla. Al menos la durabilidad está asegurada con Gorilla Glass 7i, sumado al soporte para usarlo con la pantalla salpicada de agua o usando guantes.

Lo que le faltó para la perfección

No todo es color de rosa en el formato compacto. El lector de huellas óptico es rápido y preciso, nadie lo niega, pero le falta esa respuesta inmediata y contundente que sí tienen los sensores ultrasónicos de los celulares de gama más alta de la marca, como los de la serie X9. Es el típico caso en el que no te das cuenta de lo que te falta hasta que te acostumbras a algo mejor. Los motores de vibración también me dejaron esperando un poco más. No es que sean malos, simplemente no están sincronizados con la calidad general del celular, restándole un poquito a esa experiencia premium.

Cámaras que no le envidian nada a nadie

La marca definitivamente no quiso irse por el camino fácil con el Reno 15 Pro Mini y le metió un sistema de tres cámaras muy serio. Estamos hablando de un sensor principal Samsung HP5 de 200 megapíxeles, un ultra gran angular de 50 y un telefoto JN5 de 50 megapíxeles con zoom óptico de 3.5x. La cámara frontal mantiene la coherencia con otro sensor JN5 de 50 megapíxeles.

Es exactamente el tipo de configuración que uno espera de un celular insignia que no acepta recortes. Y la verdad es que en la práctica cumple con esa promesa. Teniendo sobre la mesa equipos de Apple, Google y OnePlus, me sorprendí a mí mismo agarrando el OPPO muchas más veces de las que imaginé. Es un celular en el que es fácil confiar. Las fotos salen nítidas, llenas de detalles y, lo más importante, con colores súper precisos, logrando resultados increíbles sin tener que esforzarse demasiado por impresionar.