Temores por la disrupción de la IA y la inflación sacuden a Wall Street: fuerte caída en las tecnológicas
Los mercados estadounidenses dieron un giro drástico este jueves, cerrando con pérdidas significativas en una jornada marcada por el nerviosismo de los inversores. El miedo a las disrupciones provocadas por la inteligencia artificial (IA) motivó una rotación de capitales que castigó duramente al sector tecnológico, mientras que la incertidumbre sobre las tasas de interés sigue latente a la espera de nuevos datos de inflación.
El promedio industrial Dow Jones se desplomó aproximadamente un 1,3%, perdiendo más de 650 puntos y rompiendo así una racha ganadora de tres días. Por su parte, el S&P 500 cayó un 1,6%, pero el golpe más fuerte lo recibió el Nasdaq Composite, con una bajada superior al 2%. Para dimensionar el impacto en este segmento, es clave observar el comportamiento de los Futuros NASDAQ 100 E-mini, que cotizaban en torno a los 24.760,75 USD con un retroceso de 7,25 puntos (-0,03%) cerca de las 11:55 GMT+7. Hay que recordar que este índice es termómetro vital de la economía moderna, pues está compuesto por las 100 empresas más grandes que cotizan en la bolsa Nasdaq, abarcando una amplia gama de industrias pero excluyendo deliberadamente al sector financiero, como bancos y sociedades de inversión.
El efecto dominó de la Inteligencia Artificial
La venta masiva de acciones tecnológicas no fue casualidad. Los inversores están revaluando qué sectores son vulnerables ante el avance de la inteligencia artificial, lo que ya había provocado un desplome reciente en las acciones de software. Ahora, el temor se ha extendido a industrias como el transporte, la logística y los servicios inmobiliarios, que fueron los últimos en recibir el impacto ante la preocupación de que la IA altere sus modelos de negocio tradicionales.
Entre los nombres propios de la jornada, Cisco Systems vio caer sus acciones más de un 12%. Aunque sus ventas aumentaron gracias a la infraestructura para IA de las grandes tecnológicas, su sombría perspectiva de beneficios opacó cualquier optimismo. El efecto contagio alcanzó a los gigantes: Nvidia retrocedió, mientras que Meta y Amazon registraron pérdidas pronunciadas. Apple, por su parte, sufrió una caída cercana al 5%.
Refugio en riesgo y datos macroeconómicos
El sentimiento de aversión al riesgo fue generalizado y no se limitó a la renta variable. Los futuros del oro se hundieron un 3% y el bitcoin también perdió terreno, cayendo hasta rondar los 65.000 dólares. El panorama es complejo, pues el mercado intenta descifrar las señales de la Reserva Federal.
Las miradas ahora se dirigen al informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se publicará el viernes. Una lectura más suave de la inflación podría reavivar las esperanzas de que las presiones sobre los precios se están aliviando sin sacrificar el crecimiento económico. Sin embargo, los datos laborales recientes complican la ecuación. Las solicitudes semanales de desempleo mostraron una caída menor a la esperada, lo que se suma al reporte de nóminas no agrícolas de enero, donde la economía estadounidense añadió el doble de empleos de lo previsto.
Expectativas sobre las tasas de interés
La solidez del mercado laboral, combinada con una inflación que se muestra persistente, está reduciendo la probabilidad de que veamos recortes en las tasas de interés a corto plazo, una expectativa que había sido el motor de las ganancias recientes en las acciones.
En el frente corporativo, no todo fueron números rojos. Las acciones de McDonald’s lograron un leve repunte después de que el gigante de las hamburguesas superara las expectativas de ganancias. De cara al cierre del mercado del jueves, la atención de los inversores se centraba en los reportes de Coinbase, Applied Materials y Rivian, cuyos resultados podrían ofrecer nuevas pistas sobre la salud corporativa en medio de este clima de volatilidad.